Revista Peruana de Derecho Internacional
Tomo LXX Setiembre-Diciembre 2020 N° 166, pp. 239-242. ISSN: 2663-0222
Recepción: 30/09/2020 Aceptación: 07/11/2020
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Alzamora Traverso, Carlos. Medio Siglo por el Mundo. Segunda edición. Editorial
Ikono S.A., 2020, pp. 278.
La obra “Medio siglo por el mundo”, del Embajador Carlos Alzamora Traverso, es un
ejemplar que difícilmente no podría dejar de cautivar a un lector apasionado por las
relaciones internacionales, pues comprende toda la alta gama de experiencias
profesionales y vivencias personales, que un erudito en la labor y gestión diplomática nos
logra relatar con finura y sindéresis.
Podremos observar desde la propia perspectiva del Embajador Alzamora, que desde su
joven ingreso a la Cancillería en 1943, ratifica que su vocación por el servicio al país era
profunda, de tal forma que nos relata el sinnúmero de instrucciones que afronta, las
dificultades que encuentra en el ejercicio profesional, sus estrategias de comunicación,
así como las características de los medios y circunstancias en que debió actuar para
realizar las misiones que se le confió en relación a poder alcanzar los objetivos
encomendados; todo lo cual demuestra la pericia y pasión diplomática que lo motivó
durante cinco décadas en aras de los intereses del Perú.
Bajo este contexto, encontramos sobre la obra, que en base a numerosos capítulos -cortos
pero relevantes- cuya segunda edición destacamos, Carlos Alzamora nos muestra
paulatinamente su trayectoria, partiendo en primer lugar su labor en el Ecuador en el año
1951 donde encontró su primer desafío ante un país con el cual el Perú tuvo muchos
conflictos, pero por consiguiente, logró restablecer una relación momentánea pero
positiva, acontecimiento con el cual emprendió un rumbo de próximos desafíos en Italia
y en New York donde se regocijó con las experiencias de Víctor Andrés Belaunde cuando
presidió la Asamblea General de la ONU.
No fue hasta 1959, donde de manera fortuita, Alzamora es nombrado Alcalde de
Miraflores, lo que fue una experiencia estimulante y fructífera, pero que lo alejaría de la
Cancillería hasta 1962.
Ya para 1963, de retorno a la Cancillería, es luego enviado a Bolivia para posteriormente
incorporarse a la Representación del Perú en la OEA, liderando con mucha eficacia el
futuro reinicio de las Cartas del Organismo ante las intervenciones arbitrarias de la
potencia hegemónica en los países subdesarrollados del continente.
Es así que nos va relatando cómo en el Perú registra el inicio de una época estelar de
prestigio internacional, en circunstancias en que se produce el gobierno revolucionario de
la fuerza armada (1968-1980). La verdad fue que los enfoques internacionales
tercermundistas proyectaron la imagen de un Perú nacionalista y participativo en todo
ámbito global, logrando así que en las décadas de los 70’s y 80’s diplomáticos peruanos
desempeñaran simultáneamente los cargos directivos de importantes organizaciones
internacionales, como Javier Pérez de Cuéllar en la Secretaría General de Naciones
Unidas, Carlos Alzamora en la Secretaria Permanente del Sistema Económico
Latinoamericano (SELA), José de la Puente en la Secretaría General de la Comunidad
Andina, Juan Miguel Bákula en la Secretaría General de la Comisión Permanente del