REVISTA PERUANA DE DERECHO INTERNACIONAL

ISSN: 0035-0370 / ISSN-e: 2663-0222

Tomo LXXI. Enero-Abril 2021, N°167, pp. 163-173.

Recepción: 15/03/2023. Aceptación: 10/04/2023.

DOI: https://doi.org/10.38180/rpdi.v0i0.184

 

HOMENAJE

 

FERNANDO BERCKEMEYER PAZOS HOMENAJE A UN EXCEPCIONAL DIPLOMÁTICO A 40 AÑOS DE SU PARTIDA (1904-1981)

Oscar Maúrtua de Romaña*

* Embajador y Jurista. Ingresó a Torre Tagle a los 18 años como empleado administrativo en 1965. Graduado de la Pontificia Universidad la Católica del Perú (PUCP) como Bachiller en Humanidades. Licenciado en Derecho (Abogado) de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). Licenciado en Relaciones Internacionales de la Academia Diplomática del Perú (1968). Premio Nacional de Cultura, 1969. Postgrados de las Universidades de Oxford, John Hopkins y Comité Jurídico Interamericano de la OEA. Magíster en Gestión Pública por la Universidad Tecnológica del Perú – UTP (2018). Presidente de la Sociedad Peruana de Derecho Internacional (SPDI). Secretario General de la Presidencia de la República (1980-1985). Director de la Academia Diplomática (2002-2003) Ex Vice Ministro y Secretario General de Relaciones Exteriores; y, ex Canciller de la República (2005-2006). Profesor e investigador.

La gravitación de la diplomacia, aún en esta era de la cuarta revolución industrial y de la virtualización de las comunicaciones, es reflejo de la política exterior que se sustenta en el derecho internacional y derecho diplomático, se ejecuta a través de esta ciencia y arte que exige a los Embajadores capacidades y versatilidades para gestionar la información sólida, el evitamiento del conflicto y sobre todo entablar e incentivar relaciones amistosas y productivas entre los gobiernos. Tal profesión demanda aptitudes de patriotismo, transparencia, empatía, racionalidad, legitimidad, en fin, una reconocida capacidad de nivel de interlocución y un perfil de don de gentes que beneficien al Perú ante la nación en la cual se encuentra representando como Jefe de Misión. Dichos talentos, formas, generosidad, simpatía, protocolos, ingenio, talante y personalidad, lo supo desarrollar Fernando Berckemeyer con nobleza y de forma sobresaliente, lo que lo convierte en ícono de la diplomacia peruana.

SUS INICIOS

Fernando Berckemeyer Pazos nació en la ciudad de Lima, el 24 de julio de 1904. Hijo de Gustavo Berckemeyer Bernales (peruano, 1859-1917) y María Alberta Filomena Pazos Varela (peruana, 1869-1911), provenientes de ilustres y prominentes hogares, cuyo ancestro se remonta a su abuelo alemán, quien fundo una empresa comercial de carácter familiar.

Berckemeyer realizó sus estudios en la Universidad de Notre Dame (Indiana), donde se graduóen1923. Posteriormente, le fueron conferidos sendos grados honoríficos de doctor en Derecho (Doctor of Laws) en el Rider College, Nueva Jersey (1950), y en Rollins College, Florida (1955). Berckemeyer, según el Departamento de Estado de los Estados Unidos de América, es considerado “proamericano, anticomunista y un conservador en su visión política”.1

Berckemeyer contrajo matrimonio con la dama californiana Claribel Rapp y, luego, al enviudar, con la señora Elizabeth Spalding Dalton.

Se puede decir que Fernando Berckemeyer fue un limeño de larga estirpe, elegante y criollo;2 aficionado a la tauromaquia, gran conocedor de la fiesta brava;3 amante de los toros, los habanos y el mejor bourbon;4 dotado de gran destreza diplomática y una calidad humana excepcional; llegando a codearse con las más importantes personalidades de los Estados Unidos y del mundo.

SU PASO POR EL SERVICIO DIPLOMÁTICO

Berckemeyer ingresó a la Cancillería el 28 de enero de 19265, a los 21 años, siendo su primer destino como diplomático el Consulado del Perú en Nueva York para luego ir al Consulado del Perú en Nueva Orleans (1929) y, seguidamente, al Consulado General del Perú en San Francisco (1930). Después fue Cónsul del Perú en Seatle (1932) y luego retorna a San Francisco como Cónsul General (1934), donde conoció a la aristócrata californiana Claribel Rapp, dama con la que contrajo nupcias6.

El 28 de noviembre de 1936, mediante Resolución Suprema No. 786, Berckemeyer asciende al grado de Primer Secretario en el Servicio Diplomático y, luego, el 2 de noviembre de 1939, a través de la Resolución Suprema No. 704, es promovido al grado de Consejero. Ese año, en 1939, fue nombrado Cónsul General en Nueva York7. Posteriormente, en plena segunda guerra mundial, se desempeñó como miembro de la Legación del Perú en Gran Bretaña, específicamente en el año 19438. Al año siguiente, el 13 de mayo de 1944, a través de la RS N° 663, Berckemeyer fue ascendido a Ministro en el Servicio Diplomático de la República.

Asimismo, el 25 de junio de 1946, mediante Resolución Suprema No.679, culminó con el rango de Embajador.

EMBAJADOR EN EL REINO UNIDO

Durante el ejercicio diplomático, Berckemeyer estuvo en el Reino Unido, en los años 1943-1944 y 1946, donde entabló muy buenas relaciones con la Casa Real Británica, por lo que, años más tarde, en 1952, fue invitado a la coronación de la Reina Elizabeth II9. Su misión, la cual logró pese a las complejas circunstancias bélicas, era obtener el estatus de Embajada para la Legación Peruana, jerarquía que tan solo se reciprocaban las potencias industrializadas.

En una ocasión, Claribel, su esposa, tuvo un mal presentimiento al abordar un avión que debía despegar de Portugal con destino a Inglaterra, y obligó a Berckemeyer a descender de la nave. El peruano iba vestido, como de costumbre, como un caballero, con abrigo y sombrero confeccionados por los mejores sastres de Savile Row, con su infaltable puro en la boca.10 Horas después, la pareja se enteró que el avión había sido derribado por los nazis; por tanto, el presentimiento de Claribel había salvado su vida. Un espía había confundido a Berckemeyer con Winston Churchill. Así lo cuenta el propio ex primer ministro británico en la página 219 del cuarto tomo de sus memorias.11 Este es un claro ejemplo de cómo Berckemeyer era muy bien considerado por líderes del mundo y figuras de mucho poder.

EMBAJADOR EN LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA

Fernando Berckemeyer Pazos es considerado justicieramente una figura clave para entender la relación entre el Perú y los Estados Unidos. Fue Embajador en ese país durante casi veinte años y accedió a círculos de poder en Washington DC. como pocos peruanos. Su capacidad y pragmatismo le permitieron desempeñar esa delicada misión con Jefes de Estado peruanos tan disímiles como Odría, Prado, Belaunde y Velasco.12

Berckemeyer marcó un hito que establecería un antes y un después en las relaciones diplomáticas entre el Perú y Washington. Testimonios de diplomáticos peruanos, latinoamericanos, europeos y estadounidenses confirman que no ha habido otro peruano que haya llegado a tener una relación tan estrecha con los círculos de poder norteamericanos, tanto en la Casa Blanca como en el Capitolio.

El 16 de febrero de 1948, mediante Resolución Suprema N° 821, Berckemeyer fue nombrado Embajador del Perú en los Estados Unidos de América. Al año siguiente, Berckemeyer y su esposa se establecen en lo que sería la residencia del Embajador peruano en Washington DC., casa que fue comprada por Pedro Beltrán en Rock Creek Park. Posteriormente, gracias al buen gusto en decoración de Fernando y Claribel, la residencia, obtuvo el reconocimiento de monumento histórico y fue premiada por la revista Life, como la mejor Embajada de Washington DC; habiendo competido contra las de España y Francia. 13

En esa misma casa se celebró la reunión entre los Kennedy y el presidente Manuel Prado Ugarteche, quien asistió acompañado de su esposa Clorinda Málaga14. Aquella fue la única vez en la cual un presidente de Estados Unidos ha visitado la residencia de la Embajada peruana.

En 1968, durante el gobierno militar del General Juan Velasco Alvarado, Berckemeyer fue llamado para solucionar el problema de la expropiación de la International Petroleum Company, situación con la cual el Embajador supo lidiar, demostrando gran desenvoltura diplomática y eficiente diligencia frente a la administración de Richard Nixon, entonces presidente estadounidense. Berckemeyer se encargó de refinanciar la deuda externa del país y, sobre todo, de negociar la inaplicación de la enmienda Hickenlooper que hubiera supuesto el fin de la asistencia económica norteamericana y la aplicación de severas sanciones luego de la expropiación peruana de la International Petroleum Company (IPC) y el aprisionamiento de naves californianas atuneras que invadieron las 200 millas de jurisdicción marítima que proclama el Perú.

El Embajador Carlos Pareja Ríos, ex titular de dicha misión diplomática, se refirió a Berckemeyer y su gestión con estas palabras:

“El don de gentes del Embajador Berckemeyer, su amplio conocimiento de la Administración de EEUU, de los vericuetos de acceso al poder, así como del Congreso (debemos tener en cuenta que allá no existe límite para que un miembro del Congreso pueda ser reelegido, los más influyentes pueden llevar 20 o 30 años ejerciendo el cargo) le permitieron una amplia gama de contactos y amistades que amortiguaron las desavenencias entre ambos gobiernos.”15

Uno de los episodios más importantes que resaltan la cercanía de Berckemeyer Pazos con las altas esferas de poder político y económico de Estados Unidos, fue la importancia de su intervención para el financiamiento de la Vía Expresa del Paseo de la República.

Cuando Luis Bedoya Reyes asumió la Alcaldía de Lima, en 1964, citó a expertos que conocieran la problemática de la ciudad y buscó en los archivos proyectos viables y útiles para la ciudad. Entre ellos, descubrió el de Ernesto Aramburú, que planteaba construir una vía expresa que uniera la ruta del ferrocarril (tranvía) Lima – Chorrillos. Dicho proyecto fue el que, finalmente, Bedoya decidió llevar a cabo16. A pesar de las críticas de los opositores, el Alcalde comenzó a planear el proyecto, pero pese a esfuerzos, faltaba una pieza fundamental: el capital.

Con el propósito de conseguir un inversionista, Bedoya viajó al Japón, previamente haciendo una escala en San Francisco, donde se reunió con Fernando Berckemeyer y conversaron sobre la Vía Expresa. A su regreso, pasó nuevamente por San Francisco, donde Berckemeyer lo esperaba para decirle que tenía el crédito. “A 6%, cuando las tasas de ese entonces eran de 9%”, apunta Bedoya. Berckemeyer había pedido el préstamo a su amigo David Rockefeller, presidente del Chase Manhattan Bank, como un favor personal, y este había accedido sin reservas17. Fue así que, en 1967, se inauguró el primer tramo de la vía más transitada por los limeños.

También presidió el Grupo Internacional de Estudios del Plomo y Zinc (ILZSG, en inglés), entidad creada en 1959 por las Naciones Unidas. Durante las décadas que estuvo en Washington DC, también concurrió anualmente a las Asambleas Generales de las Naciones Unidas en Nueva York.

Hasta la fecha no ha habido ningún embajador ni diplomático peruano en Washington DC. y Wall Street que no haya sabido o escuchado de Fernando Berckemeyer Pazos, uno de los descollantes diplomáticos que ha estado en dicha ciudad. No obstante, a pesar de haber trabajado mucho por el Perú, son pocos los peruanos, de las nuevas generaciones, quienes no conocen sobre su carrera diplomática, la misma que, junto a los mejores años de su vida, dedicó enteramente a su Patria. El éxito con que él representaba con amor al Perú, nos lleva a resaltar que las asignaciones de la Cancillería, no eran suficientes para ejercer tan intensa actividad diplomática, lo que él sufragaba de sus fondos personales con espíritu benefactor y sin hacer alarde de tal desprendimiento. Más aún, su reconocido prestigio, valorado y respetado en su propia Patria, motivó que en círculos políticos peruanos y norteamericanos se ponderara su incorporación en la plancha presidencial (1956), cuando tampoco se descontó que pudiera encabezarla. Su fama se acrecentó debido a la prosperidad empresarial familiar, su respetado posicionamiento en la Capital de la potencia hegemónica mundial y su bonhomía carismática y asequible.

Es menester recordar, que gracias al gravitante e importante rol que ejerció Berckemeyer en el fortalecimiento de las relaciones entre Perú y Estados Unidos, se pudo consolidar una serie de intercambios de gran importancia para nuestro país. Es así que, en 1952, Fernando Berckemeyer participó en las negociaciones y consolidación final de la entrega de buques de guerra clase Cannon suscribiendo, a su vez, otros convenios de cooperación entre Perú y Estados Unidos destinados a fortalecer las vinculaciones institucionales, logísticas y académicas entre las Marinas de ambos Estados.

EL ARTE Y LOS TOROS

Fernando Berckemeyer escribió un verdadero tratado de tauromaquia: El arte y los toros. En la introducción, con prosa elegante y conocimiento de causa, precisa la historia de esa famosa colección.18 Además de ello, dio en donación su muy valiosa colección de arte para fundar lo que posteriormente se conocería como el Museo de Arte Taurino.

“El arte y los toros” fue publicado en 1966, y hoy es considerado un libro taurino de colección. A la par, el Embajador iba formando su pequeño museo con un conjunto de cuadros de pintura cusqueña o virreinal y taurinos, que exhibía en una Casona del Centro de Lima (“El Museíllo”), que había restaurado de la mano con el arquitecto Héctor Velarde19. Este acto evidencia el gran amor de Berckemeyer por el Perú y fue visto como expresión de un empeño por preservar valores y tradiciones de la cultura peruana.

SU AMISTAD CON LOS KENNEDY

Fue muy amigo de Jacqueline Kennedy, como quedó demostrado en la afectuosa carta que la esposa del ex presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, le escribió: “Dear Fernando, thank you so much for your magnificent book – “El arte y los toros” –. How I adore it! And how thoughtful of you to send it to me. I will be in Spain for the feria. Wouldn´t it be wonderful if you were there too? I hope so. All my best wishes to Claribel and again- my thanks and much, much love.”20

Su ejercicio profesional lo convierte en un paradigma del diplomático peruano y del caballero por antonomasia, que sabe utilizar las herramientas sociales, de los contactos personales, del espíritu hospitalario que lo caracterizó, propiciando exhibiciones de su colección privada de cerámicas prehispánicas y pinturas virreinales que recorrieron museos estadounidenses, habiendo sido testigo presencial de repetidas ocasiones en que fui invitado con mi esposa, Lourdes Briseño-Meiggs21, a sendas cenas en honor del Senador Edward Kennedy o del Secretario de Estado o del Director Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) o del Presidente del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con quienes en la década de inicio de los 70s departía y acogía amigablemente, generando o fortaleciendo relaciones humanas que evidentemente redundaban en prestigio, ascendiente y buena reputación para la imagen del Perú, que fue su pasión permanente.

SU PARTIDA

Fernando Berckemeyer Pazos falleció el 17 de julio de 1981, a los 76 años. Esto es, que este año, en mágica coincidencia con el Bicentenario nacional, se cumplirán 40 años de su partida, por lo que se le evoca con cariño, respeto y admiración, ya que encarna el señorío, gallardía, prestancia y patriotismo que son corolarios del Servicio Diplomático al que orgullosamente él perteneció.

BIBLIOGRAFÍA

DEPARTAMENTO DE ESTADO DE LOS ESTADOS UNIDOS DE

AMÉRICA (1961). Enlace electrónico: https://digitalcollections.hoover.org/ images/Collections/79067/HIA-HILL_ROBERT-2-B-231-1-1.pdf

FORD, GERALD PRESIDENTIAL LIBRARY (1973-1977). “Ambassadors and their Wives, Biographies (3)”. Enlace electrónico: https://www.fordlibrarymuseum.gov/library/document/0018/81556591.pdf

LAGUERRE KLEIMANN, Michel. (2020). Misión Naval Americana en el Perú (1920-1933/1938-1969). Escuela Superior de Guerra Naval del Perú.

MILLA BATRES, Carlos. (1994). Enciclopedia biográfica e histórica del Perú Siglos XIX – XX. Editorial Carlos Milla Batres.

MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES. Oficina de Gestión

Documental y Archivo. Foja de servicios del Embajador Fernando Berckemeyer Pazos. (Consultado el 20 de febrero de 2020).

SAAVEDRA-PINON CATILLO, Mario. (1998). Rostros y Rastros. Primera edición, Lima 1998. Librería editorial “Minerva”.

SANTISTEVAN GUTTI, A. (2015). La amenaza de la enmienda Hickenlooper y las relaciones entre Perú y Estados Unidos entre 1968- 1969. Pontificia Universidad Católica del Perú. Enlace electrónico: http:// repositorio.pucp.edu.pe/index/handle/123456789/131475

THE WASHINGTON POST. Fernando Berckemeyer, Ex-Ambassador of Peru. Estados Unidos de América. Enlace electrónico: https://www. washingtonpost.com/archive/local/1981/07/18/fernando-berckemeyer-ex- ambassador-of-peru/a8cd61f8-47f8-409f-a09c-59de84bcb6ad/ (Consultado el 15 de octubre de 2020)

VELÁSQUEZ, Renato. (2019). Fernando Berckemeyer Pazos, nuestro hombre en Washington. En revista COSAS, 11 de febrero de 2019. Enlace electrónico: https://cosas.pe/personalidades/152419/fernando-berckemeyer- pazos-nuestro-hombre-en-washington/ (Consultado el 13 de marzo de 2020).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Fernando Berckemeyer Pazos (1904-1981)

Fuente: https://cosas.pe/personalidades/152419/fernando-berckemeyer-pazos-nuestro-hombre-en-washington/

PIE DE PÁGINA

1 Información del Departamento de Estado de los Estados Unidos de América, recuperado de: https://digitalcollections.hoover.org/images/Collections/79067/HIA-HILL_ROBERT- 2-B-231-1-1.pdf

2 SAAVEDRA-PINON CATILLO, Mario. (1998). Rostros y Rastros. Primera edición, Lima 1998. Librería editorial “Minerva”, pág.55.

3 Ídem.

4 VELÁSQUEZ, Renato. (2019) Fernando Berckemeyer Pazoz, nuestro hombre en Washington. En revista COSAS, 11 de febrero de 2019. Enlace electrónico: https://cosas. pe/personalidades/152419/fernando-berckemeyer-pazos-nuestro-hombre-en-washington/ (Consultado el 13 de marzo de 2020).

5 MILLA BATRES, Carlos. (1994). Enciclopedia biográfica e histórica del Perú Siglos XIX XX. Editorial Carlos Milla Batres, pág.119.

6 VELÁSQUEZ, Renato. (2019) Fernando Berckemeyer Pazoz, nuestro hombre en Washington. En revista COSAS, 11 de febrero de 2019. Enlace electrónico: https://cosas. pe/personalidades/152419/fernando-berckemeyer-pazos-nuestro-hombre-en-washington/ (Consultado el 13 de marzo de 2020).

7 MILLA BATRES, Carlos. (1994). Enciclopedia biográfica e histórica del Perú Siglos XIX XX. Editorial Carlos Milla Batres, pág.119.

8 Ibidem.

9 VELÁSQUEZ, Renato. (2019) Fernando Berckemeyer Pazoz, nuestro hombre en Washington. En revista COSAS, 11 de febrero de 2019. Enlace electrónico: https://cosas. pe/personalidades/152419/fernando-berckemeyer-pazos-nuestro-hombre-en-washington/ (Consultado el 13 de marzo de 2020).

10 Ibidem.

11 Ibidem.

12 MILLA BATRES, Carlos. (1994). Enciclopedia biográfica e histórica del Perú Siglos XIX XX. Editorial Carlos Milla Batres, pág.119.

13 VELÁSQUEZ, Renato. (2019) Fernando Berckemeyer Pazoz, nuestro hombre en Washington. En revista COSAS, 11 de febrero de 2019. Enlace electrónico: https://cosas. pe/personalidades/152419/fernando-berckemeyer-pazos-nuestro-hombre-en-washington/ (Consultado el 13 de marzo de 2020).

14 Ibidem.

15 Ídem.

16 Ibidem.

17 Ibidem.

18 SAAVEDRA-PINON CATILLO, Mario. (1998). Rostros y Rastros. Primera edición, Lima 1998. Librería editorial “Minerva”, pág.56.

19 VELÁSQUEZ, Renato. (2019) Fernando Berckemeyer Pazoz, nuestro hombre en Washington. En revista COSAS, 11 de febrero de 2019. Enlace electrónico: https://cosas. pe/personalidades/152419/fernando-berckemeyer-pazos-nuestro-hombre-en-washington/ (Consultado el 13 de marzo de 2020).

20 Íbidem.

21 Mi esposa proviene de la familia Briseño-Meiggs. Su abuela materna Fanny era nieta de Henry Meiggs, el llamado “Yanqui Pizarro” cuya biografía escribió el profesor Watt Stewart (Duke University, 1946). Por tal motivo, la señora Claribel de Berckemeyer la llamaba a mi señora como su “paisana”, dado el origen californiano de ambas, ya que Henry Meiggs se muda de San Francisco al Perú, en el siglo XIX donde construyó los ferrocarriles que aún preservan su utilidad.