REVISTA PERUANA DE DERECHO INTERNACIONAL ISSN: 0035-0370 / ISSN-e: 2663-0222

Tomo LXXII. Septiembre-Diciembre 2022, 172, pp. 223-227.

DOI: https://doi.org/10.38180/rpdi.v0i0.325

 

 

HOMENAJES

 

Edward Allan Wagner Tizón

Óscar Maúrtua de Romaña

 

Nació en la ciudad de Lima el 7 de febrero de 1942. Su padre fue don Carlos Adolfo Wagner Vizcarra y su madre, doña María Antonieta Tizón Ponce.

Posteriormente, contrajo nupcias con la dama Julia de la Guerra Urquiaga. A la edad de 7 años, en 1949 y hasta 1953 estudió la primaria en el colegio Maristas “San Isidro”, en Lima. Años después, inició el nivel secundario en el Colegio Nacional “Ignacio Merino”, en Talara, desde 1954 hasta 1958. A la edad de 17 años, tomó la decisión de iniciar una carrera universitaria, por lo que decidió ingresar a la Universidad Nacional de Trujillo donde cursó estudios en Ingeniería Química (parcial), que también llevó en la Universidad Nacional de Ingeniería en Lima entre 1959 y 1962. Al año siguiente llevó algunos cursos complementarios y revalidó diversas materias habiéndose trasladado a la Facultad de Letras, de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), motivado por el creciente interés por la política internacional y las relaciones mundiales, proyectando así seguir la carrera diplomática.

En 1965, tomó la importante decisión de ampliar sus conocimientos y optar por una experiencia distinta en otro continente, por lo que viajó a Europa, en específico a la ciudad de Ginebra, donde se especializó en el Curso de Política Comercial, Acuerdo General de Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT). Las experiencias obtenidas y la formación recibida en los últimos años, lo motivaron a iniciar la carrera en el Servicio Diplomático de la República, por lo que a los 24 años, ingresó a la Academia Diplomática del Perú. También participó en el Ciclo de Perfeccionamiento, de la Academia Diplomática del Perú (1975-1977), y años después desarrolló el Curso de Capacitación para Conciliadores, Centro CONCILIUM (1999). Estas experiencias son, finalmente, las que forjarían una excelente y exitosa carrera al servicio por la política exterior del Perú y de los peruanos en general.

Además, a los títulos y estudios previamente mencionados, el embajador Wagner ostenta distintas distinciones académicas tales como la de Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), de la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL) y de la Universidad Nacional de Trujillo (UNT). Asimismo, la de exalumno distinguido de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Estas merecidas y justicieras distinciones, no sólo se otorgan a raíz de sus logros académicos, sino que fueron entregadas como reconocimiento a su excelencia como profesional y como persona que lo han destacado a través de los años y lo han situado como un diplomático de prestigio y un peruano respetable y respetado.

Su carrera en el Ministerio de Relaciones Exteriores se inició cuando se incorporó por concurso a la citada entidad como Ayudante Quinto, el 2 de mayo de 1963. Posterior a ello, durante los siguientes 5 años en actividad se desempeñó como Asistente en el Departamento de Información y Dirección Comercial (1963-1964) y Responsable de Asuntos del GATT en la Dirección de Asuntos Económicos (1965-1967). Dicho año, ingresó a la Academia Diplomática del Perú donde destacó como el mejor alumno al ingresar y al egresar del Alma Mater de la Diplomacia Peruana.

Durante cuatro años, hasta 1971, fue Representante Alterno del Perú ante la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC) en la ciudad de Montevideo en Uruguay. Como Primer Secretario fue Jefe del Departamento Económico dela Embajada del Perú en los Estados Unidos de América (1972-1974). A su vez, ocupó el cargo de Director de Cooperación Técnica y Financiera Internacional (1975-1976) y, posteriormente, como Consejero, fue Director de Relaciones Económicas Latinoamericanas e Integración y Representante Alterno ante la Comisión del Acuerdo de Cartagena (1976-1977) y Jefe del Departamento Político de la Embajada del Perú en Chile (1978-1979).

A nivel internacional se desempeñó como Jefe de Relaciones Externas, de la Junta del Acuerdo de Cartagena (JUNAC) (1980-1981), después continuó su ascenso en la carrera diplomática como Ministro Consejero, siendo designado como Jefe de Gabinete del Viceministro y Secretario General de RR.EE (1982) y Director del Gabinete del Ministro de Relaciones Exteriores (1982-1983). Adicionalmente a los prestigiosos cargos que ostentó, fue designado como Jefe de Cancillería y Encargado de Negocios a.i. de la Embajada del Perú en los Estados Unidos de América (1983-1985). Gracias a su extraordinaria labor e impecable trayectoria, en julio de 1985 fue nombrado Ministro en el Despacho de Relaciones Exteriores durante el primer gobierno de Alan García, sin haber alcanzado aún el rango de Embajador, cargo que ocuparía hasta mayo de 1988, velando por los máximos intereses nacionales con sus pares a nivel regional e internacional. Posterior a dicha designación, fue destinado como Embajador del Perú en España (1988-1990) y Embajador del Perú en Venezuela (1991-1992).

Se desempeñó como Director de Desarrollo y Asesor Especial de la Secretaría Permanente del Sistema Económico Latino Americano (SELA), en Caracas (1992-1998), luego trabajó como Asesor de la Secretaría General de la Comunidad Andina para la Política Exterior Común (2000-2001), y fue designado como Embajador del Perú en los Estados Unidos de América (2001-2002). Sin embargo, la experiencia obtenida durante los últimos años, le servirían para ser convocado, por segunda vez, como Ministro de Relaciones Exteriores durante el gobierno de Alejandro Toledo, cargo que ostentó en el periodo comprendido entre julio del 2002 y diciembre del 2003. Una vez concluido con dicha designación, fue elegido como Secretario General de la Comunidad Andina entre enero del 2004 y julio del 2006.

En el segundo gobierno de Alan García fue designado como Ministro de Defensa desde julio de 2006 hasta diciembre del 2007, siendo que, al año siguiente fue designado Embajador del Perú ante el Reino de los Países Bajos (2008-2014), cargo que desempeñaría a la par con su labor de Agente Diplomático del Perú ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya para el caso sobre delimitación marítima con Chile.   Su notable participación a la cabeza del equipo peruano, junto a los Embajadores José Antonio García Belaunde y Jorge Chávez Soto como Co-Agentes y aunando esfuerzos como juristas nacionales como, el Dr. Roberto Mac Lean Ugarteche, el Dr. Juan Vicente Ugarte del Pino, el Embajador Manuel Rodríguez Cuadros, y el Dr. Eduardo Ferrero Costa, juristas internacionales tales como el Prof. Allain Pellet, el Dr. Rodman Bundy, el Dr. Michael Wood, el Dr. Tullio Treves y el Dr. Vaughan Lowe, permitió una notable y férrea defensa peruana, a través de una sustentación sólida que fue argumentada a través de una estrategia inteligente, pero sobre todo, respetuosa con el derecho internacional y la concordancia con los instrumentos jurídicos reconocidos.

Finalmente, desde febrero hasta julio del 2021, se desempeñó por última vez como Ministro de Relaciones Exteriores durante el gobierno de transición y de emergencia del ex presidente Francisco Sagasti.

También ha sido Director de la Academia Diplomática del Perú “Javier Pérez de Cuellar”, Miembro del Directorio de la Universidad San Ignacio de Loyola, Presidente de la Asociación Civil Transparencia, institución con la que aún mantiene un vínculo importante al ser miembro activo; y, Presidente del Capítulo Peruano de la Cámara Internacional de Comercio. Actualmente, el Embajador Wagner es Miembro Titular e integrante del Consejo de Honor de la centenaria institución que tengo el honor de presidir, la Sociedad Peruana de Derecho Internacional, así como también es miembro de la Sociedad Fundadores de la Independencia y Defensores Calificados de la Patria y Vencedores del 2 de mayo de 1866.

Su labor como educador se ha visto bien desarrollada, pues ha sido profesor de la Academia Diplomática del Perú (1999-2001, 1975- 1978); profesor de la Facultad de Integración, en la Universidad Andina Simón Bolívar, Sucre (2000); profesor de la Escuela de Graduados de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, Universidad Central de Venezuela (1996); profesor de la Maestría de Gobernabilidad, Instituto de Gobierno, Universidad San Martín de Porres (2006-2007) y profesor de la Escuela de Posgrado de la Universidad San Ignacio de Loyola (2014).

Finalmente, ha sido condecorado por el Perú con las grandes cruces de la Orden del Sol, la Orden al Mérito por Servicios Distinguidos, la Orden al Mérito Diplomático José Gregorio Paz Soldán, la Orden Militar de Ayacucho, la Medalla de Honor el Congreso de la República y la Orden de la Justicia, entre otras condecoraciones nacionales y extranjeras como lo es la condecoración de Ciudadano Andino Honorífico por parte de la Comunidad Andina, a la par que diversas preseas de numerosos gobiernos.

Allan Wagner no es sólo un excelente profesional con un vasto registro académico, sino también una persona que ha sabido impregnar la impronta del diplomático a través de la excelencia en cada encargo, misión o labor designada por las más altas autoridades. En su calidad de Ministro de Relaciones Exteriores, siempre impulsó una política exterior arraigada en nuestra histórica postura por el respeto al derecho internacional, la paz y la seguridad mundiales, no sólo por un deber con los más altos estándares que la investidura ostenta, sino como una muestra de respeto a sus maestros, y a los distinguidos diplomáticos que forjaron su carácter y su amor por el país, que, naturalmente se origina en el hogar de sus padres y en la axiología que ha sabio acrecentar con su conducta pública y familiar.

La figura de Wagner refleja un ejemplo icónico de lo que es el Diplomático y el servidor o funcionario público, pues todos sus actos son motivados por argumentos o bases axiológicas, morales y éticos que son la impronta que muestra en su vasta trayectoria profesional. Sin duda, que para las nuevas generaciones es una personalidad inspiradora y motivadora que ha sabido liderar en su generación, por lo que al celebrar durante el presente año el octogésimo aniversario de su natalicio, hemos querido a través de esta breve remembranza resaltar, una vez más, sus calidades y cualidades ya que, por cierto, expresa, lo que se califica que es la mayor jerarquía a la que puede aspirar un colega, esto es, de ser diplomático ontológico, por su compromiso, pertenencia e identidad con el Servicio Diplomático de la República, y su intrínseca vocación por servir a su patria, a los intereses nacionales; y, su trascendencia a la paz regional, hemisférica y mundial.