REVISTA PERUANA DE DERECHO INTERNACIONAL
ISSN: 0035-0370 / ISSN-e: 2663-0222
Tomo LXXIV, septiembre-diciembre, 2024 N °178, pp. 221-224.
DOI: https://doi.org/10.38180/rpdi.v74i178.802
Oscar Maúrtua de Romaña
Luis Wilfredo Sándiga Cabrera, Embajador de carrera y distinguido miembro del Servicio Diplomático de la República del Perú, nació el 7 de mayo de 1946 en Chincha, departamento de Ica. Hijo de Genaro Sándiga Lleren y Marcela Cabrera Fajardo, ambos de nacionalidad peruana. El Embajador Sándiga Cabrera tuvo tres hijos de su primer matrimonio, con Alicia Gonzales Lujan: Luis Genaro, Jorge Enrique y Patricia Marcela. De su segundo matrimonio con Olga Celia Amargos Berenguer, nació Lucero Olga Marcela.
Su formación académica, cimiento de su brillante carrera como diplomático, comenzó en el Colegio Nacional José Pardo, donde cursó sus estudios primarios y parte de los secundarios, completando estos últimos en el Colegio José María Eguren. La sed de conocimiento lo llevó a la prestigiosa Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde inicialmente se inclinó por la carrera de Letras, para luego graduarse como bachiller en Derecho el 28 de septiembre de 1971, sentando las bases de su futura carrera diplomática. Además de la lengua materna, su dominio lingüístico incluía al inglés, francés e italiano.
El año 1973 marcó un hito en la vida de Sándiga Cabrera, al egresar de la Academia Diplomática del Perú como parte de la promoción Túpac Amaru y luego fue inscrito en el Escalafón Diplomático. Allí obtuvo el título de licenciado en Relaciones Internacionales conferido a nombre de la Nación, lo que le abrió las puertas para su ingreso al Ministerio de Relaciones Exteriores en 1975, iniciando así una trayectoria diplomática que se extendería por más de cuatro décadas.
A lo largo de su carrera, el Embajador Sándiga Cabrera demostró una notable versatilidad y capacidad de adaptación, desempeñándose en diversos cargos y representando al Perú en múltiples países. Su experiencia como Encargado de Negocios ad interim en las embajadas del Perú en países tan diversos como Zimbabue, Panamá, Cuba y Austria, evidencia la confianza depositada en él por la Cancillería peruana para conducir situaciones diplomáticas complejas y variadas.
Un capítulo destacado en su trayectoria fue su nombramiento como primer Cónsul General del Perú en Dallas, Estados Unidos, efectivo a partir del 1 de enero de 2007. Esta designación reconocía su experiencia, y respondía a la creciente necesidad de atención consular para la comunidad peruana en Texas y Estados aledaños. Su labor en Dallas fue particularmente importante, coincidiendo con un período de crecimiento de la comunidad peruana en la región y de desafíos para los inmigrantes latinoamericanos en Estados Unidos.
La versatilidad del Embajador Sándiga Cabrera se manifestó nuevamente cuando fue nombrado Embajador del Perú en Jamaica, cargo que desempeñó hasta finales de 2006. Su capacidad para adaptarse a diferentes contextos culturales y políticos fue fundamental para fortalecer los lazos entre Perú y Jamaica durante su gestión.
Posteriormente, su nombramiento como Embajador del Perú en Costa Rica coronó una carrera de éxitos diplomáticos. Durante su misión en San José, Sándiga Cabrera se dedicó a fortalecer las relaciones bilaterales y se convirtió en un activo promotor de la cultura y la gastronomía peruana. Un ejemplo destacado de esta labor fue la organización de eventos culturales en la sede de la Embajada, como la presentación de una réplica de textil de la cultura pre-inca Chancay, que sirvió para difundir el rico patrimonio cultural del Perú entre la sociedad costarricense.
El Embajador Sándiga Cabrera se distinguió por su profunda vocación legalista y su erudita interpretación del derecho internacional, especialmente en temas marítimos y antárticos. Su enfoque riguroso y su perspicaz interpretación del derecho internacional lo convirtieron en un referente dentro del cuerpo diplomático peruano, marcando un camino a seguir para las futuras generaciones de diplomáticos y académicos.
Su compromiso con el servicio diplomático se extendió más allá de sus misiones en el extranjero. Como miembro asociado de la Sociedad Peruana de Derecho Internacional, Sándiga Cabrera contribuyó al debate y al desarrollo del pensamiento jurídico internacional desde una perspectiva peruana.
El 7 de mayo de 2016, al cumplir los 70 años de edad, el Embajador Luis Wilfredo Sándiga Cabrera pasó a situación de retiro, conforme a lo establecido por la Ley del Servicio Diplomático de la República. Este momento marcó el fin de una distinguida carrera de más de 40 años al servicio de la diplomacia peruana. En reconocimiento a su destacada trayectoria, el Poder Ejecutivo, a través de una Resolución Suprema, le agradeció por los importantes servicios prestados a la Nación.
El fallecimiento del Embajador Sándiga Cabrera dejó un vacío en la comunidad diplomática peruana y en todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerlo y trabajar con él. Su partida fue lamentada no solo por la Sociedad Peruana de Derecho Internacional, sino también por diversas organizaciones y comunidades peruanas en el extranjero, como el Club de Damas de Dallas y Metroplex, que lo recordaron como un diplomático cercano y comprometido con la comunidad peruana en el exterior.
El legado del Embajador Luis Wilfredo Sándiga Cabrera trasciende sus logros profesionales. Su compromiso con la justicia, la paz y su dedicación a la diplomacia peruana continúan inspirando a quienes tuvieron el privilegio de trabajar con él y de aprender de su sabiduría y liderazgo. Su enfoque riguroso y su interpretación perspicaz del derecho internacional marcaron un camino a seguir, convirtiéndose en un faro de excelencia para las futuras generaciones de diplomáticos y académicos.
La carrera del Embajador Sándiga Cabrera es un testimonio de la excelencia y el compromiso del servicio diplomático peruano. Su vida dedicada a representar los intereses del Perú en el escenario internacional, su labor en la promoción de la cultura peruana, y su contribución al desarrollo del derecho internacional desde una perspectiva peruana, lo convierten en un modelo a seguir para los futuros diplomáticos.
El Embajador Sándiga Cabrera fue un distinguido miembro asociado de la Sociedad Peruana de Derecho Internacional. Como miembro de esta respetada organización, Sándiga Cabrera contribuyó significativamente al debate y al desarrollo del pensamiento jurídico internacional, aportando su vasta experiencia diplomática y su profundo conocimiento en temas de derecho internacional, particularmente en asuntos marítimos y antárticos.
En la memoria de quienes lo conocieron y trabajaron con él, el Embajador Luis Wilfredo Sándiga Cabrera permanecerá como un ejemplo de dedicación, profesionalismo y amor por el Perú. Su legado continuará inspirando a las nuevas generaciones de diplomáticos peruanos, recordándoles la importancia de servir a su país con integridad, conocimiento y pasión.

Luis Wilfredo Sándiga Cabrera (1946 -2024)
Fuente: larepublica.net