Revista Peruana de Derecho Internacional
Tomo LXXI Mayo-Agosto 2021 N° 168, pp. 39-58. ISSN: 2663-0222
Recepción: 30/05/2021 Aceptación: 07/07/2021
12
Estimamos que las metas y logros se están dando en periodos de tiempo muy largos; la
conferencia de Beijing fue 20 años después de la primera conferencia que fue en México en
1975, es decir hace 46 años.
Los derechos de las mujeres son derechos humanos, sobre todo los pendientes, por ello
es necesario no dejar que los avances retrocedan.
Sin embargo, la esterilización forzada contra mujeres indígenas y pobres se ha
practicado en gran escala en Perú. El Informe Final de la Comisión de la Verdad y la
Reconciliación, publicado en 2003, señala que, durante el conflicto interno en el Perú, hubo
numerosos casos de mujeres esterilizadas por la fuerza; además, se estima que hasta 300,000
mujeres en su mayoría rurales, fueron esterilizadas por engaño o con insuficientes
consentimientos en la década de 1990 como parte de una campaña destinada a combatir la
pobreza. El ex presidente Alberto Fujimori (en el cargo desde 1990-2000) fue acusado
de genocidio y crímenes de lesa humanidad, como resultado de un programa de esterilización
implementado por su administración. Durante su presidencia, Fujimori llevó a cabo un
programa de esterilizaciones forzadas contra los quechuas indígenas y las mujeres aymaras,
bajo el disfraz de un plan de salud pública.
Estamos presenciando en el mundo una crisis ambiental, una crisis de la democracia,
autoritarismos, fundamentalismos, es decir, las condiciones que generan la desigualdad, no se
han tocado. Es necesario que se capacite y se especialice a los operadores de justicia y a las
personas en general en cuestiones de igualdad y en justicia social.
La situación de la mujer ha avanzado en algunos aspectos importantes en los últimos
años, aunque los progresos no han sido homogéneos pues persisten las desigualdades entre
mujeres y hombres y sigue habiendo obstáculos importantes que entrañan graves consecuencias
para el bienestar de todos los pueblos.
Esta situación se ha visto agravada por una pobreza cada vez mayor que afecta a la vida
de la mayor parte de la población del mundo y tiene sus orígenes en el ámbito nacional e
internacional.
Es necesario defender los derechos y la dignidad humana de las mujeres y de los niños
que están consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y en la Declaración Universal de
Derechos Humanos y en otros instrumentos internacionales de derechos humanos, en particular,
la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y la
Convención sobre los Derechos del Niño, así como la Declaración sobre la eliminación de la
violencia contra la mujer y la Declaración sobre el derecho al desarrollo.
Igualmente, hay que garantizar el acceso de las mujeres, en condiciones de igualdad, a
los recursos económicos, incluidos la tierra, el crédito, la ciencia y la tecnología, la capacitación
profesional, la información, las comunicaciones y los mercados, como medio de promover el
adelanto de las mujeres y las niñas.
En este breve artículo se observa que la situación de la mujer peruana como trabajadora
ha tenido grandes y profundas transformaciones a través del tiempo, no obstante, siempre ha
sido condicionada por patrones ideológico-culturales patriarcales que culminaron en una
sociedad predominantemente orientada a los hombres. De una u otra forma, la mujer ha sido
menospreciada y víctima de exclusiones a lo largo de la historia. Siendo así, debemos señalar