Revista Peruana de Derecho Internacional
Tomo LXXI Mayo-Agosto 2021 N° 168, pp. 133-146. ISSN: 2663-0222
Recepción: 30/05/2021 Aceptación: 07/07/2021
1
JUAN GARCÍA DEL RÍO: EL PRIMER CANCILLER DEL PERÚ
JUAN GARCÍA DEL RÍO: THE FIRST CHANCELLOR OF PERU
Raúl Chanamé Orbe
RESUMEN
El Perú nació como un referente en el Derecho Internacional Público en los mismos
preparativos a la Expedición Libertadora del Sur, con el Tratado que suscribieron el
Estado de Chile y las Provincias Unidas de Rio de la Plata (1819). En todos estos actos
jurídicos preparatorios a la independencia, participó sobresalientemente Juan García del
Rio, amigo y Secretario de Gobierno de José de San Martín. García fue protagonista de
la Conferencia de Paz con los delegados del Virrey Pezuela, del Comisionado Regio
Abreu y del Virrey La Serna. Cuando se estableció el Protectorado (1821), conformó el
primer gabinete, como Secretario de Gobierno y Relaciones Exteriores del flamante
gobierno peruano, siendo considerado por esta razón como el primer Canciller del Estado
peruano.
Palabras claves: Derecho Internacional Público; Tratado; Independencia; Canciller;
Monarquía Constitucional.
ABSTRACT
Peru was born as a reference in Public International Law as the Southern Liberation
Expedition, with the Treaty signed by the State of Chile and the United Provinces of Río
de la Plata (1819). In all these legal acts preparatory to independence, Juan García del
Rio, friend and Secretary of Government of José de San Martín, participated prominently.
García was the protagonist of the Peace Conference with the delegates of Virrey Pezuela,
Commissioner Regio Abreu and Viceroy La Serna. When the Protectorate was
established (1821), he was part of the first cabinet, as Secretary of Government and
Foreign Relations of the new Peruvian government, being considered for this reason as
the first Chancellor of the Peruvian State.
Keywords: Public International Law, Treaty, independence, Chancellor, Constitutional
monarchy.
Doctor en Derecho y Ciencia Política. Profesor Principal de la Universidad de San Marcos. Investigador
de la cátedra Garrigues de la Universidad de Navarra de España. Ex Decano del Colegio de Abogados de
Lima. Ex magistrado del Jurado Nacional de Elecciones. Presidente de la Asociación Bicentenario 2021.
Autor de diversos libros de su especialidad entre los que destacan su Diccionario Jurídico Moderno (10
ediciones), sus Comentarios a la Constitución (8 ediciones) y la República Inconclusa (5 ediciones).
Revista Peruana de Derecho Internacional
Tomo LXXI Mayo-Agosto 2021 N° 168, pp. 133-146. ISSN: 2663-0222
Recepción: 30/05/2021 Aceptación: 07/07/2021
2
……
1. INTRODUCCIÓN
Antes de proclamada la independencia (1821), el Perú fue un referente en el Derecho
Internacional Público. Tanto la corriente Libertadora del Sur, como la corriente
Libertadora del Norte lo valoraron como un territorio irrenunciable para la causa
latinoamericana. La Expedición Libertadora del Sur que partió de Valparaíso, insertó sus
acciones militares dentro del derecho internacional público, tuvo un Tratado
1
previo
firmado entre dos entidades soberanas representando a sus respectivos Estados (las
Provincias del Río de Plata, representado por Gregorio Tagle, y Chile, representado por
Antonio José de Irisarri), siendo ratificados por el Director Supremo de las Provincias
Unidas y el Director Supremo del Estado de Chile, el Tratado del 5 de febrero de 1819
pacta:
Art. 2: “ El Ejército combinado de las Provincias Unidas y de Chile, dirigido
contra los mandatarios actuales de Lima, y en auxilio de aquellos habitantes,
dejará de existir en aquel país, luego que se haya establecido un gobierno por la
voluntad libre de sus naturales, a menos que por exigirlo aquel Gobierno, y
siendo conciliable con las necesidades de ambas partes contratantes se
convengan los tres Estados de Chile, Provincias Unidas y Lima, en que quede
dicho ejército por algún tiempo en aquel territorio. Para este caso deberán ir
autorizados los generales, u otros ministros de las Provincias Unidas y Chile,
para tratar sobre este punto con el Gobierno que se establezca en Lima, sujeta
siempre la ejecución de aquellos tratados a la ratificación respectiva de las
Supremas autoridades de Chile y de las Provincias Unidas”
2
.
Hay dos entidades que suscriben (Las Provincias Unidas de Río de la Plata y Chile) el
propósito de dar vida a un tercer sujeto jurídico (Perú): Art. 5: “Las dos partes contratantes
se garantizan mutuamente la independencia del Estado que debe formarse en el Perú,
libertada que sea su capital”
3
.
Don José de San Martín, al lado de su Estado Mayor, designó una Jefatura de gobierno,
compuesto por “… sus más próximos confidentes y amigos”
4
: Juan García del Río
(Gobierno y RR.EE.), Bernardo Monteagudo (Marina y Guerra) y Dionisio de Viscarra
1
“Sobre este importante tema la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados ha señalado que
admitiendo la sinonimia de las voces protocolo, convención, acuerdo, arreglo, acta, se reconocen a todos
estos documentos como una contratación sagrada entre sujetos estatales válidos en el Derecho
Internacional, que pueden resumirse en la palabra tratado”. Chanamé Orbe, Raúl (2016): Diccionario
Jurídico Moderno, Lex & Iuris Grupo editorial, Décima edición, Lima, pág. 739.
2
Donoso, Ricardo (1966): José Antonio de Irisarri, Santiago de Chile, pp.78-79
3
Donoso, Ricardo: Ibid.
4
Leguía y Martínez, German (1972): Historia de la Emancipación del Perú: el Protectorado, Comisión
Nacional del Sesquicentenario de la independencia del Perú, Tomo IV. Editorial Jurídica, Lima, p, 26.
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(Hacienda), para actuar en el territorio a ser liberado. Nacía el Perú como ente en el
Derecho Internacional Público.
2. JUAN GARCIA DEL RIO
Juan García del Río (Cartagena de Indias, 1794-México, 1856), hijo de un acaudalado y
leal español Felipe García del Río, a los 8 años fue a estudiar a Cádiz, donde por su
inteligencia fue becado (1810), destacando en el estudio de Letras y Humanidades, se
alistó como miliciano en la defensa de la ciudad de la amenaza napoleónica, donde trabó
amistad inalterable con el coronel José de San Martín, que ya conspiraba en la Logia
Lautaro.
Muerto su devoto padre, reconoce en su autobiografía, se decidió abiertamente por la
causa americana: “Libre para manifestar mis sentimientos, reprimidos por el respeto a la
opinión paterna, abracé ya con entusiasmo la justa causa de la emancipación americana”.
Actuando decididamente en el ámbito diplomático, fue secretario del Embajador José
María del Real de Nueva Granada ante las cortes londinenses para gestionar el
reconocimiento de dicha independencia. No obstante, derrotado el proyecto granadino,
abrazó la causa sanmartiniana, enrumba a Buenos Aires, para posteriormente pasar a
respaldar la causa autonomista de Chile con evidentes motivaciones americanistas.
Su experiencia práctica lo encumbró a ser Secretario y Sub-Secretario de Estado en
Relaciones Exteriores del Director Supremo don Bernardo O´Higgins (1817-1823), quien
aliado de San Martín proyectaron la Expedición Libertadora como hecho geopolítico,
pero además, como factor originario de un nuevo orden jurídico; nombrado Juan García
del Río, Secretario de Gobierno y Agregado de Relaciones Exteriores, quien estaría en la
primera línea en la batalla diplomática por la independencia
5
3. AGREGADO DE RELACIONES INTERNACIONALES
San Martín, O´Higgins y Cochrane eran conscientes que existía un desequilibrio
estratégico en el ámbito militar, por ello, se recurrió a una táctica de movimientos,
apoyada por iniciativas políticas, que se expresaron en el ámbito de la opinión pública y
la diplomacia. Los realistas, en ese momento, sólidos en sus defensas, enviaron emisarios
por órdenes del Virrey Joaquín de la Pezuela al Cuartel General de San Martín en Pisco
para entrar en acuerdos amistosos premunidos de la nueva política real de
“reconciliación”; San Martín, desde el 14 de setiembre de 1820, delega estas reuniones
preliminares a García del Río, quien ya firmaba como Secretario del gobierno,
5
“Muy altas debieron de ser la estimación de sus dotes y la confianza que en ellas abrigara San Martín,
cuando el ilustre prócer juzgo a este joven de veinticinco años digno de ser exaltado a la delicada
condición de consejero suyo y apto para salir airoso en el espinoso puesto” Leguía y Martínez: Ibid., T.
IV. P. 505.
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negociaciones que demoran más de dos semanas sin llegar a acuerdos, cancelándose el
1ro. de octubre, demostrándose que esta táctica diplomática contribuyó a los éxitos
políticos y militares patriotas: lapso en que se jura la independencia de Ica, Huancayo,
Tarma, triunfo militar en Torreblanca y Pasco.
San Martín, apoyado por la nobleza criolla, obtiene dos éxitos categóricos que variaron
la correlación de fuerzas: i) la deserción del Batallón realista Numancia y su
incorporación a las fuerzas patriotas (3.XII:1820) y ii) la proclamación de la
independencia de la Intendencia de Trujillo- una de las más grandes y ricas del virreinato-
gracias al Márquez de Torre Tagle (29.XII.1820). Sopesando este conjunto de
acontecimientos, los jefes militares realistas reunidos en el cuartel general de Aznapuquio
(29.I.1821) deponen al virrey Pezuela, haciéndolo responsable de los reveses militares y
la “traición” de los criollos, nombrando virrey de facto al general La Serna, además de
acusarlo de absolutista, mientras los militares golpistas se reclaman constitucionalistas,
en alusión a la restablecida Constitución de Cádiz.
Fernando VII, ahora sometido a las Cortes madrileñas en pleno “trienio liberal español”
(1820- 1823), alienta reconciliar relaciones pacíficas con sus virreinatos rebelde,
nombrando al capitán de Fragata Manuel Abreu, que estaba en Panamá, Comisionado
Regio para entablar negociaciones de paz con los beligerantes, inmediatamente este
comunica a San Martín el propósito de reunirse para buscar un acuerdo de paz (6.II.1821).
San Martín en táctica inalterable, acepta estos encuentros conciliatorios, a inicios de
marzo el Comisionado Regio embarca hacia Paita, tras su desembarco se comunica con
San Martín que acepta el 23 de marzo un cónclave en el propio campamento militar
patriota de Huaura. El 25 de marzo de 1821 el Comisionado real del Rey Manuel Abreu
-bajo el desconcierto de La Serna- se entrevista con San Martín, acompañado de su
Agregado de RR.EE, García del Río. No es un diálogo entre bandos militares, es una
negociación entre dos entidades jurídicas, que reclaman su propia soberanía, Abreu
representa a la Corona, San Martín a la beligerancia americana que busca un
reconocimiento internacional. Años después el general realista García Camba formulara
su balance histórico, que es ampliamente favorable a la diplomacia política
sanmartiniana:
“El arribo del Comisionado Regio al Perú fue notoriamente perjudicial a los
intereses de España, ya porque los disidentes estimaban en poco estas comisiones
pacificadoras, ya también para cumplir las ordenes de la corte fue preciso paralizar las
operaciones militares cuando más urgente era su mayor actividad”
6
4. PRIMER CANCILLER DEL PERÚ
Dos semanas después por recomendación de Abreu, el Virrey La Serna invita
formalmente a una entrevista a San Martín; García del Río delegado sanmartiniano
6
García Camba, Andrés (1916): Memorias para la historia de las armas españolas en el Perú, Madrid, p.578.
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participa en todas gestiones previas para fijar lugar, agenda y participantes. El 2 de junio
a las 3 de tarde San Martín y La Serna se reúnen en la casa principal de la hacienda
Punchauca -actual distrito de Carabayllo-, distante a 25 kilómetros de la capital. La Serna
llegó acompañado de una delegación conformada por Manuel de Llano, Manuel Abreu,
José María Galdeano y Francisco Moar; por la parte patriota asistió: Guido, García del
Río, José Ignacio de la Rosa y Fernando López Aldana.
En la Conferencia San Martín toma la iniciativa al proponer a un amigable La Serna, la
formación de una Regencia tripartita que de común acuerdo propondrían los tres
Regentes, dos de ellos irían a España a buscar a un Príncipe Regente de la casa Borbón,
como condición para consolidar una pacificación del Perú. La propuesta conciliatoria
causó desavenencia en la delegación española: en la deliberación interna La Serna aprobó
la Regencia, sus consejeros la rechazaron. Las negociaciones, asesoradas por García del
Río, no llegaron a acuerdo por la negativa del virrey de reconocer la independencia vía
una regencia.
La negociación fracasa, las fuerzas libertadoras han ganado posiciones, en tanto las
fuerzas realistas han quedado encerrados en la capital, rodeados por el norte y el sur.
Abreu que recorrió el norte recomendó a La Serna que la negociación era la única salida
para preservar sus posiciones, en caso de un fracaso las negociaciones la única alternativa
era abandonar la capital. Finalmente, el 6 de julio el Virrey abandona Lima. Meses de
negociaciones, cartas de ida y vuelta, encuentros de delegados, se han coronado con la
toma pacífica de Lima, gracias a una combinación de ingenio militar y destreza
diplomática, de un sagaz equipo patriota, entre los que destacarán el joven García del Río.
Proclamada la independencia del Perú, el 3 de agosto San Martín suscribe el Decreto que
establece su mandato político y militar a través del Protectorado, a su vez conforma el
primer gabinete del Estado independiente: Juan García del Río (Ministro de Estado y
Relaciones Exteriores), Bernardo Monteagudo (Ministro de Guerra y Marina) e Hipólito
Unanue (Ministro de Hacienda), El Protector confía plenamente en estos tres estadistas
el futuro de la independencia: García es el más joven tiene 27 años, Monteagudo 32 años,
Unanue 66 años.
Juan García del Río había sido protagonista de la redacción del Tratado de la Expedición
Libertadora, conjuntamente con su amigo De Irisarri (1819), San Martín lo nombró el
Secretario de Estado y Agregado de Relaciones Internacionales de la Expedición
Libertadora; participó activamente -redactó la mayoría de los documentos que se cruzaron
con las delegaciones españolas- en las Conversaciones con Pezuela, Abreu y La Serna,
cumpliendo un papel inestimable para la causa sanmartiniana. El Reglamento Provisional
de Huaura (1821), fue elaborado por García y Monteagudo, San Martín nombró al primer
Secretario de Estado y Hacienda y al segundo secretario de Guerra y Marina. Meses
después, el Protectorado lo hace responsables de lo que sería la primera Cancillería del
Perú independiente. La causa libertadora había tenido un éxito en esta guerra de
movimientos internos; ahora, era necesario consolidarla por medio de una diplomacia
activa.
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5. PLENIPOTENCIARIOS DEL PERÚ
La resistencia realista se mantuvo activa y amenazante al flamante Estado independiente.
El Protectorado -por sugerencia del Canciller- se planteó iniciativas en el ámbito
internacional que debían cumplirse de inmediato, dejando el cargo de Canciller el 24 de
diciembre de 1821
7
asignándose de común acuerdo cuatro Comisiones Plenipotenciarias:
i) La del Mariscal Toribio de Luzuriaga a Santiago de Chile y a Buenos Aires, con el fin
de consolidar la alianza con estos dos aliados estratégicos (28 de noviembre de 1821);
ii) La del general Francisco de Salazar y Carrillo a Guayaquil para fortalecer alianzas
con ese importante territorio recientemente liberado (30 de noviembre de 1821)
8
;
iii) Una Comisión de Plenipotenciarios a Europa compuesta por Juan García del Río y
Diego Paroissien (24 de diciembre de 1821), con tres cometidos: a) Buscar el
reconocimiento inglés a la independencia del Perú, b) Buscar un crédito de la Banca
inglesa para culminar la guerra de independencia y c) En función de este reconocimiento,
buscar alianzas con otros Estados europeos, ofreciendo una regencia a las monarquías
afines para un gobierno aliado con el Perú
9
; y
iv) La Comisión de Manuel del Llano y Nájera a Guatemala (1ro. de enero de 1821),
recientemente independizada, por las cercanías amicales del entonces Canciller
Monteagudo con el prócer centroamericano José Cecilio del Valle, el destino final De
Llano era la Regencia de México de Iturbide. El Perú apareció desplegando contactos con
América y Europa tras la declaración de la independencia.
Inglaterra era la potencia hegemónica en el Viejo Continente, tenía una geopolítica
compleja, uno de cuyos aliados era la propia España. Consolidada la Santa Alianza era
necesario dar señales de un proceso de distensión, para evitar las tentaciones restauradoras
y neutralizar la amenaza de monarquías afines a los borbones, por ello, el reconocimiento
era trascendental; en el terreno económico, la tarea era enorme, Chile había cesado toda
cooperación económica, las Provincias Unidas se enfrascaban en sus conflictos internos,
San Martín asumía un Estado en bancarrota financiera, por ello obtener el
reconocimiento internacional facilitaría el empréstito para concluir definitivamente la
guerra.
7
Así lo testimonia Monteagudo: “En diciembre del año pasado se envió cerca de los altos poderes de
Europa, una legación extraordinaria, encargada de negociar cuanto convenga a la independencia y
prosperidad del Perú: se ha mandado también ministros extraordinarios cerca del gobierno de Chile y de
la regencia del gobierno mejicano para estrechar más las mutuas relaciones que nos unen” . Monteagudo,
Bernardo (1989) Escritos, Imprenta del Congreso de la Nación, Buenos Aires, p. 226.
8
“El agente diplomático cerca del gobierno de Guayaquil, ha hecho servicios de grande importancia
durante su comisión: y, en fin, el presidente de Colombia, anticipando nuestros votos, ha mandado cerca
de este gobierno un ministro extraordinario, con quien he tenido la satisfacción de firmar un tratado
solemne, en virtud de la autorización que recibí de S.E. el supremo delegado”, Monteagudo, Ibid.)
9
“Iban provistos los personeros peruanos de amplios poderes, extendidos en blanco, para el caso de que,
fracasada su acción en Inglaterra, hubieran de renovarla, en igual sentido, ante los gobiernos de Francia,
Rusia, Holanda o España”. Leguía y Martínez, T. V, p. 86.
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Pero, además, resolver el problema del futuro gobierno peruano, el Protector consideraba
que ante el rechazo de la fórmula de un rey nativo en el Perú, la salida era buscar un
Regente europeo que permita superar el impase político entre los criollos y, de ser posible,
pactar con los Borbones.
10
Era tan importante la misión, que se nombró al propio ex Canciller como Plenipotenciario
el 31 de diciembre de 1821, era el más diestro diplomático del flamante Estado, además
de conocer la dinámica política de Londres, lo secundaria, el médico y general del Ejército
Libertador, James Paroissien (Essex, Inglaterra 1781-Alta mar, 1827), conocido
históricamente como Diego Paroissien, quien debía establecer los contactos financieros
para los apremiantes créditos; además, los acompañaba el alemán Pedro Creutzer, primer
oficial del Ministerio de RR.EE., como adjunto de la delegación. Ellos tenían la calidad
de Ministros Plenipotenciarios con extensos poderes para sus fines. El viaje fue lento,
pues debieron cumplir encargos de estado previos en Santiago, con el penoso caso de la
inconducta del Almirante Tomas Cochrane en Santiago y reforzar preferentemente las
relaciones con las Provincias Unidas en permanente crisis política.
Arribados a Londres casi a medio año -tomaron contacto con Andrés Bello y el propio
Irisarri conocidos diplomáticos en Inglaterra-, en el primer cometido se agotaron
gestiones en el parlamento con el gabinete Saint-James y las esferas de poder, los ingleses
jugaban en un equilibrio de poder con el continente europeo, con una sutil alianza con
España, lo que dilataba decisiones con repercusiones geopolíticas a pesar del empeño de
nuestro comisionado. En tanto España desconocía la independencia del Perú. Esto
debilitaba las propias gestiones financieras, pues se tenía que negociar bajo condiciones
de alto riesgo con banqueros privados celosos de tratar con un Estado que no era
reconocido por la propia corona británica. La situación era angustiosa para el Protectorado
en el Perú, cada día el gobierno asumía gastos que no podía recompensar en medio de una
guerra que se tornaban adversa. La situación era tan difícil, a tal extremo que para sufragar
los gastos de los comisionados tuvo que hacerse otro préstamo, pues dentro de las
formalidades londinenses el nuevo Estado debía tener una residencia permanente, lo que
obligó a alquilar unas oficinas para tal propósito diplomático. Nuestro Estado nacía con
las mayores limitaciones financieras. Sumado a ello, la especulación crediticia, hizo que
se pacte un primer crédito con el banquero Thomas Kínder de 1 millón 200 mil libras
esterlinas a un interés de 6 % anual.
11
Luego la justicia inglesa declaró que este préstamo
se hizo en condiciones usureras contra el Perú.
12
El crédito se firmó en octubre de 1822,
en medio de una crisis presupuestal y militar en el Perú, ratificado por el Congreso en
1823; beneficiado, finalmente, al gobierno usurpador de Riva Agüero, quien se había
hecho del poder tras un golpe de Estado.
10
Leguía y Martínez cita una carta de diciembre de 1821 de San Martín a O’Higgins sobre este propósito:
“Al fin- y por si acaso dejó de existir o debo dejar este empleo- he resuelto mandar a García del Río y a
Paroissien a negociar, no solo la independencia del Perú, sino también dejar puestas las bases del
gobierno que debe regirlo, y desde allí, según el aspecto que tomen los negocios, procederán a la
Península””. Leguía y Martínez, Germán (1972) Historia de la Emancipación del Perú: el Protectorado”,
Comisión Nacional del Sesquicentenario de la Independencia del Perú, T. V, p. 5.
11
Moreyra Palacios, Carlos (1983): La deuda anglo peruana 1822-1890, Ed. Studium, Lima.
12
Quiroz, Alfonso W. (2013) Historia de la corrupción en el Perú, Instituto de Estudios Peruanos, Lima, p.
110.
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En relación al tema del gobierno dinástico había tres proyectos en América: i) El príncipe
Regente: Propugnada por los “afrancesados” españoles, respaldado por el propio
Jovellanos (1810), bajo control de la metrópoli. En el caso de Brasil Pedro I fue nombrado
como Príncipe Regente entre 1821-1822. También debemos mencionar el proyecto de la
Infanta Carlota, hermana de Fernando VII, y reina de Portugal exiliada en Río de Janeiro,
que se presentó como una alternativa para algunos criollos latinoamericanos, en todos
estos estos proyectos se mantendría la hegemonía borbónica. La variante sanmartiniana,
era que fracasada el acuerdo con los Borbones, se optase por otro Regente europeo. ii) La
monarquía Imperial desde Latinoamérica: Fue la experiencia del monarca Juan IV que
proclamó el Reino Unido de Portugal y Brasil, estableciendo su Corte en Río de Janeiro,
desde 1808 hasta 1821. iii) Un Rey nacional: Idea sostenida originalmente por Manuel
Belgrano cuando propuso a un Inca como gobernante de la utópica Provincias Unidas
Sudamericanas, esto lo llevó a la realidad en versión criolla don Agustín de Iturbide
cuando proclamó el Plan de Iguala: “Un gobierno monárquico, templado para una
constitución análoga al país” 824.II.1821), nombrado Soberano de México (18.V.1822),
por la vía constitucional.
El camino sanmartiniano era una variante, que ha merecido muchas críticas y pocas
investigaciones, el mandato original de San Martín era buscar un pacto con los ingleses,
en tanto prosperase un armisticio con los realista en Perú, de lo contrario buscar nuevas
alternativas monárquicas, se hicieron gestiones con la mayor discreción, en base a tres
acercamientos que se efectuaron: i) El Duque de Sussex, ii) El Gran Duque Romanov y
iii) El Gran Duque de Luca. Sin reconocimiento, sin recursos y carentes de apoyo político,
estas gestiones fracasaron; pues los liberales peruanos encabezados por Luna Pizarro,
Sánchez Carrión y Mariátegui ganaron la iniciativa en el Congreso retirándoles los
amplios poderes diplomáticos que poseían (23.XI.1822).
13
Y desecharon definitivamente cualquier gestión en trámite cuando establecieron en las
Bases de la Constitución que el Perú se constituía en República (17.XII.1822), dejando
sin argumentos a los Plenipotenciarios realistas. Estas controversias alejaron a García del
Rio por largos años del Perú.
6. LA ILUSTRACIÓN AMERICANA
13
“La Suprema Junta Gubernativa del Perú, Comisionada por el Congreso Constituyente:- Por cuanto el
mismo- ha decretado lo siguiente: -El Congreso Constituyente del Perú: - Por cuanto los poderes e
instrucciones dados a los agentes diplomáticos cerca de las potencias de Europa y Estados de América,
por el gobierno Provisorio, con consulta con el Consejo de Estado, son opuesto al voto común de los
pueblos, y gravosos a los verdaderos intereses del Perú, cuyo destino, en orden a su forma de gobierno,
pende únicamente de la representación nacional del Congreso Constituyente: - Declara:- Insubsistente
dichos poderes , en todo lo que dice relación a la forma de gobierno y en cuanto excedan de los preciosos
objetos de procurar la consolidación de la independencia y libertad nacional. En su virtud, la Junta
Gubernativa, con acuerdo del Congreso, proceda a nombrar nuevos agentes cerca de las potencias y
gobiernos que convengan, con los poderes e instrucciones necesarios (…) Lima, a 23 de noviembre de
1822”. Tomado de Leguía y Martínez, German (1972) Ibid., T. V, pp. 94-95.
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García del Río formó parte de esa generación de jóvenes ilustrados que crearon la utopía
americana, con Olmedo, Sánchez Carrión, Monteagudo, López Aldana, Irisarri y Bello.
Conjuntamente con Luis López Méndez y Andrés Bello fundaron la Sociedad Americana,
propugnando la emancipación intelectual de América, a través del proyecto de una
Biblioteca Americana, con ese propósito escribió conjuntamente con Bello: “Indicaciones
sobre la conveniencia de simplificar i uniformizar la ortografía de América” (1823),
Londres Biblioteca Americana, Tomo I; en esa época escribió La biografía del General
San Martín (1823 y 1850) y colaboró con el Repertorio Americano que se dio a la luz en
1827. También es interesante revisar el folleto A la memoria de Simón Bolívar. Padre de
Colombia y fundador de tres estados, ofrece este tributo de gratitud, respeto y
veneración
14
No solo fue un brillante diplomático y lingüista, sino además un periodista de talento.
15
También con sus Meditaciones Colombianas
16
y Meditaciones americanas y Bosquejo
del Perú, que merecerían sendas reproducciones, para reconocer a este extraordinario
personaje del amanecer americano considerado como uno de nuestros primeros
enciclopedistas, que pusieron su inteligencia al servicio de la libertad americana.
7. EL ESTADISTA AMERICANO
Juan García del Río era reconocido por todos los latinoamericanos como un estadista
altamente calificado. Según Guillermo Leguía y Martínez, respaldó el proyecto de
monarquía constitucional de Agustín de Iturbide en México. Años después, fue elegido
diputado por Cartagena (1830), el general Rafael Urdaneta lo nombró Ministro de RR.EE
de la Gran Colombia y miembro del Consejo de Estado, tras una severa crisis política, el
presidente renunció y entregó el cargo al Consejo de Estado en la persona de García del
Río, quien dirigió un gobierno colegiado de transición del 4 de setiembre de 1830 al 2 de
mayo de 1831, hasta transferir el mando al general Domingo Caicedo, quien lo ratificó
como Ministro de RR.EE.
Por su reconocido talento, el general Juan José Flores lo convocó como Ministro de
Hacienda de la República del Ecuador (1833-1834). Al establecerse la Confederación
Peruana-Boliviana (1836-1839), retorno al Perú siendo convocado por el Estado Nor-
Peruano como Ministro de Hacienda (1836), cuando la Confederación fue sitiada, para
evitar el ataque concertado por el Ecuador, fue nombrado Ministro Plenipotenciario ante
14
Amunátegui Solar, D. “Vida literaria, amorosa y política de Juan García del Río”, Boletín de Historia de
Antigüedades, Vol. XXVI, N° 291-292, pp. 1-47.
15
Cauca Prada, A. (1982) “El ilustre periodista y diplomático cartagenero don Juan García del Río”, Nuestra
América, N° 1, Tunja, Idesil, pp.61-72), participó como redactor del Censor de la Revolución en Santiago
conjuntamente con Monteagudo, en iguales términos en “EL Pacificador” en Perú, dirigió El Sol de Chile,
El Telégrafo, El Museo de ambas Américas y El Mercurio del Valparaíso. No solo fue un escritor febril,
también destacó como hombre de palabra: “Como orador, fue sobresaliente, no tanto por el nervio y la
penetrante intención, cuando por la facilidad deslumbradora y una inagotable facundia” (S) (S Leguía y
Martínez, Ibíd. T. IV, p. 506.
16
García del Rio (1972) Meditaciones colombianas, Bedout, Medellín.
Revista Peruana de Derecho Internacional
Tomo LXXI Mayo-Agosto 2021 N° 168, pp. 133-146. ISSN: 2663-0222
Recepción: 30/05/2021 Aceptación: 07/07/2021
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dicho país, cumpliendo una misión exitosa pues el vecino del norte se abstuvo de atacar,
como estaba pactado secretamente con Chile, a su retorno se dio la circunstancia poco
conocida, que por súbita enfermedad del Presidente José Luis de Orbegozo, lo reemplazó
temporalmente del 4 de enero al 20 de febrero de 1838, en medio de los avatares de la
primera guerra con Chile.
Derrotada la Confederación Peruana-boliviana tras la batalla de Yungay (1839),
peregrino por América latina, hasta que se instaló en México en 1848, donde el presidente
Antonio López de Santa Anna lo invitó a integrar su gabinete. Vivió las convulsiones
que produjo la independencia y padecido los años de crisis gubernamental que produjo el
establecimiento de repúblicas fallidas. Murió en México, rodeado sólo de libros, en la
más profunda austeridad, solo ennoblecido por su legado cívico al servicio del ideal
americano.
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